domingo, 1 de junio de 2014

EL EVANGELIO DE CRISTO ES POR GRACIA.


EL EVANGELIO SE DEBE PREDICAR GRATUITAMENTE

Uno de los grandes errores de las iglesias cristianas actuales, es que todo lo cobran, incluyendo las prédicas.  A eso la Biblia le llama el “Error de Balam” quién fue un profeta del antiguo testamento que prefirió recibir el oro y la plata que el Rey Balac le ofreció, en lugar de realizar lo que Dios le ordenó: Veamos: Judas 1:11. ¡Ay de ellos!, porque fueron por el camino de Caín y por lucro se lanzaron codiciosamente tras el error de Balam, y perecieron conforme a la rebelión de Coré. Note hermano lo que dice el versículo: Que los que no obedecieron lo que Dios ordenó, desafortunadamente perecieron. 

Nuestro Señor Jesucristo ordenó claramente a los apóstoles que entregaran a la gente todos los dones cristianos gratuitos. Veamos: Mateo 10:7  al 9. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;

El apóstol Pablo predicó el evangelio gratuitamente, y solo recibió ofrenda para sobrevivir y no para enriquecerse o para acumular  prosperidad material. Veamos: 2 Corintios 11:7. ¿Es que cometí un pecado al humillarme yo para enalteceros a vosotros, predicándoos el evangelio de Dios gratuitamente?

El apóstol Pablo no fue ninguna carga para nadie, porque el trabajaba haciendo Tiendas de Campaña para sostenerse, y jamás abusó de la gente, solicitando Diezmos o grandes ofrendas. Veamos: 1 Corintios 9:18. Pero entonces, ¿en qué consiste mi premio? Pues nada más que en sentirme satisfecho de predicar el evangelio de Cristo gratuitamente, es decir, sin ser carga para nadie ni abusar jamás de mis derechos.
  
Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo promete en su palabra dar gratuitamente la salvación y el agua de vida eterna, por eso los humanos tenemos que dar también el evangelio  gratuitamente. Veamos: Revelación 21:6. También me dijo: «Ya todo está hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed le daré a beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

Existen muchos mas versículos bíblicos que amparan esta ordenanza de Cristo. Hermano: Si usted quiere realmente la salvación de su alma y la vida eterna, no haga del evangelio de Cristo un negocio o una empresa y obedezca la orden de Dios de dar el evangelio gratuitamente. Dios bendiga su vida. –Amen.